Qué jueves más especialmente bello, más extraordinariamente bonito. Ya estamos de vuelta en De paseo por mi cocina y comenzamos las recomendaciones de 2018 a lo grande. Antes de empezar, desearos de corazón un año fantástico, lleno de salud y de amor, de amor del bueno. No sé deciros qué tiene Málaga. No sé si es su luz, su mar, su sabor, su cultura, su gastronomía, su historia, su gente o su belleza. No sé qué es lo que me seduce de forma tan poderosa, pero hay algo allí que tira irremediablemente de mí. Málaga me ha conquistado y allí he vuelto para pasear para vosotros, para entregarme a sus hábitos y estilos, a sus costumbres e historia. Hoy he regresado al Soho malagueño. Tenía una cita pendiente y soy de las que cumplo mis promesas. Y os puedo decir que con el Restaurante Cayetana, ha nacido una estrella en Málaga. Caminé hasta su puerta, absorbiendo todos los detalles, los conceptos y sin dejar nada al azar. Pero el azar me sorprendió a mí y me reveló que los empresarios Alejandro y Ramón están llenando de vida, luz, armonía, sabor y color esta zona de la ciudad.

Restaurante Cayetana de Málaga.

La cocina de Cayetana es puro arte

Poner al mando de este local al sensacional chef Ignacio Carmona y a su mano derecha, Dani García, ha sido una jugada maestra. Alejandro y Ramón han tenido ojos de lince, pues con estos prestigiosos cocineros al frente de los fogones, nada puede salir mal. Han sabido poner de forma extraordinaria su sello, su marca personal en cada plato. Tienen don, tienen algo especial en sus manos que les hacen ser diferentes al resto. La prueba de ello es que nadie ha querido perderse el soberbio estreno de Cayetana, abierto hace poco más de dos meses. Antonio Banderas, malagueño de pro y persona fantástica que deja huella, ya ha pasado por el restaurante.

Antonio Banderas ya visitó Cayetana.

Antonio Banderas ya ha probado las delicias de Cayetana

Nada más llegar a Cayetana, situado en la Calle Casa de Campos 4, me tentó quedarme en la terraza, a la que auguro un extraordinario futuro en cuanto marzo abra sus puertas, los días sean más largos y el calorcito del sur invite a ello. Desde la misma puerta y con tan solo un vistazo ya pude apreciar que el día iba a ser soberbio. Entré despacio, poniendo los cinco sentidos en cada detalle, queriendo retener todo lo que Cayetana me ofrecía para no dejarme nada en el tintero, para abriros las puertas de esta nueva estrella de la gastronomía. La entrada te cautiva, te invita a entrar y a quedarte, a sentarte y descubrir.

La terraza exterior de Cayetana.

La entrada del restaurante y su terraza te cautivan

Y entré y comencé a sentir, a saborear. Cayetana te atrapa, te envuelve, te inspira y te ilumina. Su decoración es perfecta. Mesas altas y bajas se entremezclan como la fusión de su comida. El verde de las plantas que habitan allí le da un toque especial a un local nuevo y moderno, limpio y ordenado. Ideal para todas las edades y todos los comensales dispuestos a descubrir un mundo nuevo y soleado, un espacio creado para convertir en felices esos pequeños momentos que te da la vida.

Interior del restaurante malagueño.

La barra de Cayetana.
Decaración del restaurante andaluz.
El local tiene una personalidad arrolladora

Quise meterme en la cocina, curiosear y aprender. Y aprendí mucho, entre otras cosas que el buen hacer en la cocina radica en la ilusión y el amor del que se pone al frente. Ver a cuatro genios trabajar sin descanso, sin freno, con pasión y hacerlo desde el palco de honor de Cayetana, no tiene precio. Me dejaron colarme y asistir a la creación de alguno de los platos que más tarde degusté. Me tocó el premio gordo, el más deseado, me sentí muy afortunada. Lo fui y lo agradecí.

En los fogones.

Ignacio Carmona, trabajando en la cocina de Cayetana

Y llegó el momento más esperado, el de probar y testar para todos vosotros. Y empecé por el principio, por un clásico que no debe faltar en ninguna cocina. La Ensaladilla Rusa. Es uno de mis platos preferidos, así que fui especialmente crítica con ella. Pedí la clásica, la original, pero también me ofrecieron la `Rusa japo con tataki de atún´, la cual pediré en mi próxima visita. Un honor ver al gran Dani García preparándome con tanto amor este manjar tan bueno. Al saborearla, ya me di cuenta de otro de los motivos por los que este restaurante ya está triunfando, pero os lo revelaré un poco más adelante.

El chef preparando una ensaladilla rusa para De paseo por mi cocina.

El gran Dani García preparando nuestra Ensaladilla Rusa

Dado el primer paso y tras apreciar el gran sabor de la ensaladilla, comenzaron a llegar el resto de invitados a mi mesa. La carta es variada y en ella se aprecia esa fusión de la cocina mediterránea con la japonesa. Una combinación perfecta para una amante de ambas comidas como soy yo. Ahí estaba mi lugar, mi sitio. Las Croquetas de queso azul, espinacas a la crema y tomate confitado hablan por sí solas. No os las podéis perder, como tampoco debéis dejar de probar el Poke de atún y pez mantequilla. No exagero si os digo que es una delicia, una explosión brutal de sabores en el paladar. Ahora sí os diré que parte del éxito de Cayetana está en la extraordinaria calidad de sus productos. No es sencillo encontrar un género con este pedigrí. Un lujo que, además, está al alcance de todos pues los precios son más que asequibles. Los Rollitos de Pluma Pekín y salsa de pimienta negra, el Tartar de atún y unas Brochetitas de pollo al curry coronaron mis entrantes. Pura magia.

Algunos platos del restaurante.

Los primeros platos son sencillamente extraordinarios

Los segundos llamaban a mi puerta con tal fuerza que solo pude abrirla de par en par para dejarles entrar. Lo bueno de ir bien acompañada siempre es que puedo degustar muchas cosas, y eso hice. De los pescados probé los Taquitos de bacalao con tomate spicy y el Taco de negrita glaseado con verduras. Y volví a sentir la frescura y calidad del mar en mi boca. Qué diferencia tan extraordinaria se aprecia en la comida cuando el producto es exquisito. De las carnes, la Carrillada ibérica glaseada, espárragos y cebolla roja os hará perder el sentido. Una delicia difícilmente comparable. Soy muy fan del filete de ternera empanado y no quería dejar escapar la oportunidad de saborear el Cachopito de manchego y pata negra. ¿Cómo no hacerlo? Así que dicho, hecho y lo dicho, la calidad es buena de verdad, por lo que los amantes del empanado apuntaros este plato. Me quedé con las ganas, muchas ganas, de comer el T-bone steak que salió de la cocina para la mesa de al lado. Babeé durante todo el trayecto que realizó el camarero hasta mis vecinos, pero siempre me quedará mañana…

Delicias de Cayetana.

Los segundos, de calidad suprema

A pesar de la indecisión que me caracteriza a la hora de pedir el postre, os adelanto que soy más de salado que de dulce, en este caso superé con éxito la prueba. En Cayetana la carta de postres es corta, pero determinante y personal. Como me gusta a mí. Dudé entre el Sorbete de gin tonic para ayudar a mi digestión y el Cayetana de chocolates. Pero después pensé que la mejor opción sería poner el broche final y genial endulzando un poco mi vida y aposté por los dos. Sí, los dos y ambos son recomendables, dependiendo del apetito con el que lleguéis a la parte final de esta buenísima aventura, de esta innovadora y genial experiencia.

Los postres de chocolate, una delicia.

Si llegáis con fuerza al final, Cayetana de chocolates os espera

Cómo os dije al principio, no sé qué tiene el Soho malagueño que cada día que voy me sorprende y me gusta más. A veces pienso que puede estar relacionado con salir del bullicio de la calle Larios y sus alrededores. Otras, entiendo que mis pasos me llevaron allí por algún motivo que al principio no entendía, pero que ahora ha cobrado todo el sentido. El Restaurante Cayetana me ha enamorado, se ha colado en mi corazón para siempre. Me he quedado con tantas ganas de volver, que estoy segura de que muy pronto me adentraré nuevamente en su sensacional gastronomía.

Entrada del restaurante malagueño.

Cayetana ya luce con luz propia

¿Conocéis Cayetana? En pleno corazón del Soho malagueño es uno de los restaurantes más de moda por su fusión de conceptos, la calidad extraordinaria de sus productos y las manos prodigiosas de los chefs Ignacio Carmona y Dani García. No os lo podéis perder. ¿Me acompañas?