Buenos días. Desapareció mi mes preferido en un abrir y cerrar de ojos. Septiembre ya no está y octubre nos regala la magia de unos colores soberbios que inspiran, que llenan. Esta mañana os traigo una de esas recomendaciones cargadas de fuerza, ilusión, empatía, buen gusto y valentía. Zentropica será la marca protagonista de este relato y Marta López, diseñadora de joyas y fundadora de la firma, nuestra guía por este apasionante mundo. Reconozco que no soy una gran entendida, pero sí sé apreciar la belleza de las personas y las cosas que crean. Y éste es un caso de libro. Bellísima es Marta, como las piezas que ella compone y que consigue hacer que te sientas en equilibrio contigo misma, con lo que te rodea. Bienvenidos a la experiencia Zentropica, a la experiencia Marta López. 

Marta López es la diseñadora de joyas creadora de la marca Zentropica.

Marta López es la creadora y diseñadora de Zentropica

Conocí Zentropica por casualidad, como pasan las mejores cosas en la vida. Por mi cumpleaños me regalaron unos pendientes de plata de esta marca y me enamoré de ellos al verlos, pero al ponérmelos y comprobar que no pesaban nada, me conquistaron para siempre. Por supuesto, quise conocer a la diseñadora que había engendrado estas piezas únicas, diferentes y que te hacen sentir muy bella. Pasearemos de la mano de Marta por esta bella historia, como nos gusta a nosotros, y aportaremos todo el amor del bueno, del nuestro. Comenzamos.

Mela Ortiz con los pendientes de Zentropica.

Aquí me tenéis con mis maravillosos pendientes de plata de Zentropica

Ya hemos dado varios paseos juntos en busca de las mejores recomendaciones y ésta es otra de ellas. Y me estoy dando cuenta de que los emprendedores tienen varias cosas en común: creatividad, valentía y un sueño. Me parece fascinante esta combinación, este cóctel maravilloso que ha hecho posible que hoy exista Zentropica. Marta me recibe en su casa, donde tiene su taller. La luz del atardecer que se cuela desde la terraza provoca un ambiente perfecto para comenzar a charlar. Ella me ofrece una bebida y compruebo que yo también sigo cumpliendo sueños. Estoy delante de la diseñadora de mis fabulosos pendientes. Ilusión.

Algunos de los modelos de pendientes que vende Zentropica.

Miles de preguntas se agolpan en mi interior como queriendo salir todas al mismo tiempo. Quiero que Marta me cuente todo: cómo nació Zentropica, qué materiales usa, cómo es su proceso creativo, qué le inspira… Pero de pronto siento un torrente de quietud y bienestar, una sensación de que la conversación será pausada y muy, muy interesante. No me equivoqué. Es ese rollo zen que está incorporado a la marca y que Marta me transmite sin ni siquiera ella saberlo. Es su pausa, su forma de gesticular, de gestionar los tiempos, su voz tranquila, su sentido de las cosas lo que hace que pise a fondo el freno y simplemente me deje llevar. La escucho.

Una modelo posa con los pendientes diseñados por Marta López.

Los pendientes de Zentropìca están bañados en oro y plata

Marta López brilla con luz propia desde que en 2017 comenzase a dibujar en su cabeza una marca de diseño de joyas adecuada a los tiempos actuales. Como otros muchos emprendedores, a ella tampoco le llenaba su vida laboral y la frustración llamó a su puerta. Fue en ese momento cuando decidió cortar por lo sano con una vida profesionalmente vacía y comenzó a trazar las líneas por las que a partir de ese instante quería que transcurriese su camino laboral. Marta siempre había guardado en su alma la idea de diseñar sus propias joyas. Quería ofrecer piezas únicas y diferentes que desafíen al mundo de la moda y que contribuyan a enriquecerlo. Ése es su sello, es Zentropica. 

Los pendientes de Zentropica están muy de moda.

Pero para lograr llegar hasta donde se encuentra hoy, el viaje fue laborioso y enriquecedor. Esta madrileña con alma grande y emprendedora hizo la maleta y se desplazó a Barcelona para proseguir con su formación. Allí confirmó que quería ser la soldadora de sus sueños y empezó a utilizar el soplete para dar vida a las brillantes combinaciones y formas que tenía durmiendo en su mente. Marta regresó a la capital y en enero de 2018 vio oficialmente la luz Zentropica.

Marta López, fundadora de Zentropica, abrió las puertas de su taller para De paseo por mi cocina.

Marta López abrió las puertas de su taller para De paseo por mi cocina

Poco a poco me vais conociendo más en profundidad y quizás ya os podéis imaginar que mi metal preferido es la plata y que me gusta por encima de todos los demás en anillos, pendientes o collares. Me gusta, sin más. No sé explicaros el motivo de mi pasión por ella, pero así es. Por eso, cuando Marta me invitó a entrar en su taller y me dejó probarme todas sus creaciones me sentí feliz. Y esa felicidad se reflejaba en mi rostro, cautivada por las piezas que Marta ponía en mis manos. Me dejé llevar, me dejé simplemente arrastrar por las sensaciones bellas que me transmite Zentropica.

Los collares de Zentropica son bellísimos. De paseo por mi cocina.

Ahí, en ese instante, me di cuenta de que Marta está consiguiendo lo que se propone. Ella me cuenta que el concepto que hay detrás de la marca es la imperfección del ser humano y la búsqueda del equilibrio. Lo pienso y lo siento. Me siento imperfecta y en la búsqueda constante de armonía. Las formas geométricas de Marta representan, en sus propias palabras, el intento del ser humano, a través de la ciencia, de poner orden en el aparente caos que es la naturaleza y el cosmos en general. Y me cautiva, me siento identificada y muy cómoda a su lado y con sus pendientes. Me siento enriquecida por este metal precioso que ella misma también baña en oro y que encajan divinamente en lo más profundo de mi ser. Conquistada.

De paseo por mi cocina ya luce los pendientes de Zentopica.

Va llegando el momento de la despedida, cuánto me cuesta.  Pero antes pedí permiso a nuestra protagonista para salir a la terraza de su casa. Guiada por la extraordinaria luz del anochecer sobre Madrid, me acerqué al balcón y observé. Madrid tiene una luz preciosa cuando la luna comienza a pedirle permiso al sol para salir. Y me dejo llevar por la magia de Zentropica. Me imagino a Marta en esa misma terraza, con esa misma luz, llenando su cuerpo de inspiración. Brutal. Regreso a la realidad de la vida y le doy las gracias por su cariño al recibirme y, sobre todo, por la fantástica colección que tiene entre las manos. Me acompaña a la puerta y antes de que nos separen nuestros mundos presiento que es mi momento y detengo un instante el tiempo: Siento equilibrio. 

De paseo por mi cocina ya conoce la nueva colección de Zentropica.

¿Conocéis Zentropica? Os aconsejo que os paséis por su web y que llaméis a Marta López para encargarle alguna de sus joyas. Que viváis en persona la experiencia Zentropica. Os sorprenderá en todos los sentidos. ¿Me acompañas?