Buenos y bellos días. Por fin llegó el momento de retomar nuestra historia de amor del bueno juntos. ¿Cómo os ha ido el verano? Espero que hayáis compartido muchos instantes importantes, divertidos, serenos, muy bellos. Deseo que hayáis atrapado un sinfín de puestas de sol perfectas, que hayáis robado alguna estrella fugaz del cielo y que la luz inagotable de los días os regenerase todos los huesos y los huecos del alma. Os he echado mucho de menos, así que vuelvo cargada de fuerza, color, ilusión, pasión y la certeza de que pocas cosas me gustan ya tanto como desayunar, contigo. Esta preciosa mañana de septiembre nos agarramos fuerte de la mano para vivir un momento extraordinario. Asistiremos al desfile exclusivo de Agatha Ruiz de la Prada como visión retrospectiva a su carrera y presenciaremos una muestra del genial espectáculo, «Las Muchísimas», de Mariantònia Oliver, en una evocación visual de la Colección Silhouette de Tena. Arranque brutal. Vamos. 

Desfile de Agatha Ruiz de la Prada. De paseo por mi cocina.

Agatha Ruiz de la Prada y «Las Muchísimas»

Madrid ya empieza a vestirse con sus tonos de Otoño que tanto me gustan. Sin embargo, me resisto a que los días más cortos apaguen mi luz, a que las noches eternas dirijan mi corazón. Hoy me visto de colores luminosos, vivos, potentes, alegres, divertidos, geniales, colores muy Agatha. En la calle Cervantes, en pleno centro de la capital, empieza a sentirse el bullicio pasado el mediodía. Saboreo cada paso que doy hacia nuestra cita en el Palacio Neptuno. Quiero llenarme de todo, quiero ser bandera de vida. Quiero.

De paseo por mi cocina estuvo en el desfile exclusivo de Agratha Ruiz de la Prada.

Uno de los diseños de Agatha

Subo las escaleras que dan acceso al palacio despacio, porque tenemos de todo menos prisa. Observo y empiezo a soñar, a deleitarme, a sentir y me dejo llevar por el alboroto del resto de invitados que buscan sus nombres en los asientos. Encuentro el mío y ya no escucho a nadie, el ruido se apaga y da paso a dos voces amigas de la firma Tena. Ellas nos presentan la evocación visual que la marca ha querido hacer de su Colección Silhouette, mientras aprecio como «Las Muchísimas» van tomando protagonismo poco a poco. Ellas, con su fantástico espectáculo, hacen que vibre en la silla, que me emocione, que disfrute, que mire hacia el pasado, presente y futuro y en todas las circunstancias pueda seguir diciendo alto y claro: «Sigo siendo yo». Bravas.

Una muestra del espectáculo de "Las Muchísimas".

Espectáculo de «Las Muchísimas»

Aún emocionada por ellas, el cambio de luces hace que mi cuerpo se estremezca y se espabilen mis sentidos. La música anuncia que el gran momento del desfile de Agatha Ruiz de la Prada está a punto de comenzar y ya no hay marcha atrás. Comienza un espectáculo arrollador de luz, color, belleza, arte, pureza, ingenio y talento. Agatha en estado puro, tan ella, tan bella. Absolutamente fascinada, paseo la mirada una y otra vez por las guapísimas modelos que lucen las prendas de esta excelente diseñadora, que arrasa allá por donde pasa. Agatha es pura atracción, es explosión, es naturalidad, es alegría, es fidelidad, es fuerza, es Agatha. Ella.

Desfile de Agatha en el Palacio Neptuno de Madrid. De paseo por mi cocina.

Un momento del desfile

Sentada a menos de un metro de la creadora, mi corazón late con fuerza al comprobar cómo en menos de media hora ha generado con su desfile un buen rollo magnífico entre los invitados al evento, que se mueven al ritmo de la música y de la soberbia colección que recorre la pasarela. Ella no sólo crea moda, además diseña momentos únicos, irrepetibles, mágicos, vivos. Emociones. 

Diferentes momentos del desfile de Agatha.

Varios vestidos de la colección

No quiero que se apaguen los focos, no quiero llegar al último acto de este cuento precioso. Pero la salida a escena de Agatha Ruiz de la Prada me confirma que hemos llegado al colofón de esta apasionante y apasionada cita con la moda, la belleza, la alegría, la ilusión, el color, la felicidad, la vida. Con un vestido blanco absolutamente maravilloso, deslumbrante y definitivo, ella puso el punto y final a un evento extraordinariamente bien montado y organizado por la formidable y gran profesional Carmen Valiño. Admiración.

Final del desfile de Agatha Ruiz de la Prada.

Agatha puso el punto final al desfile

Ovación cerrada, sincera, rotunda, sonora, continua. Mantengo cerrados los ojos un momento, ése tan concreto que quiero guardar para siempre en la estantería de los recuerdos más bellos. Abro los ojos y ya estoy incorporada a la realidad de mi vida, charlando animada y animosamente con ella, con ellos, con todos. Qué buen sabor de boca nos ha quedado, qué chute de energía positiva, qué subidón de fuerza, de alegría contagiada y contagiosa. Brutal.

El evento de Tena fue un éxito rotundo.

El desfile tuvo un éxito rotundo

Ya en la puerta del Palacio de Neptuno huele a despedida, ésa que tan poco me gusta y que tanto me cuesta. En ese instante se marcha ella también y entiendo que ése debe ser precisamente mi momento. Sí, no lo pude evitar. Detuve un segundo el tiempo, giré la cabeza y llegué a tiempo para verla desaparecer calle abajo, dejando una estela de luz y color inconfundible: Sigue siendo ella. 

Los colores maravillosos del desfile.

Colores arolladores, diseños únicos

Espero que paséis una semana llena de amor del bueno, del nuestro, del que marca, del que importa, del que queda. No dejéis de agarraros con fuerza a todos los momentos bellos que os regalen y si os apetece, os espero el próximo jueves para seguir paseando por la vida, contigo. ¿Me acompañas?