Alguien me dijo un día hace mucho tiempo que las ciudades se conocen por sus mercados. En aquel momento, a mí ya me apasionaba el arte culinario y decidí que lo primero que vería siempre al descubrir por primera vez una localidad sería su plaza. En esta ocasión me lancé a la aventura de recorrer Sicilia en coche y haber sobrevivido a la loca conducción de los sicilianos ya puede considerarse un gran éxito. Qué caos al volante y cuando te vuelves peatón, un riesgo constante y sin medida. Es la primera vez en mi vida que me tocan la bocina por cruzar en un paso de cebra. Lo dicho, de locos. Pero vamos a lo que nos ocupa, que son los maravillosos mercados que he tenido la oportunidad de descubrir para vosotros y en los que he disfrutado como hacía mucho tiempo que no lo hacía.

Los mercados de Sicilia, una experiencia brutal.

Los mercados de Sicilia. ¿Me acompañas?

Palermo

Antes de nada os diré que estar en Sicilia es como encontrarse permanentemente dentro de un jardín inmenso. El clima de la isla no puede ser más adecuado para el cultivo de todo tipo de verduras, frutas y hortalizas. Rodeada de mar por los cuatro costados, el sabor, el olor, el color, el todo es perfecto. Inicié mi ruta por los mercados en Palermo. Hace quince años, la inmensa roca que recibe a los visitantes de la capital siciliana al salir del aeropuerto me recibía con una gran pintada que rezaba ‘Cosa Nostra’. Hoy se ha esfumado, pero la esencia de la mafia siciliana sigue viva en la isla, sigue presente en el ambiente. Comencé el recorrido por el Mercato Il Capo. Adentrarse por las calles que te llevan hasta allí ya empieza a hablarte claramente de lo que te vas a encontrar. Zona deprimida, pobre, sucia, sustancia de lo que es y de lo que fue. El nombre de Il Capo no puede ser más idóneo. Los gritos de los vendedores reclamando tu atención se entremezclan con los turistas absortos ante tantos manjares. Es, en Palermo, el mercado del pescado y allí encontraréis gran variedad y calidad. Pero no son los únicos puestos. Las verduras, las frutas, las especias, los quesos… Hay cabida para todo y para todos.

El pescado siciliano es muy fresco.

Pez espada recién pescado para la venta

Seguimos nuestra ruta por Palermo y ésta nos lleva directamente al Mercato Vucciria. Para mí fue quizás la gran decepción, porque esperaba mucho más de uno de los bazares más conocidos y vetustos de la isla. No vi buenos puestos que me invitasen a comprar o simplemente a disfrutar observando. Se ha convertido en algo parecido a un zoco donde los vendedores tratan de persuadirte para comprar trastos inservibles de quinta mano. Sí es cierto que encontré un par de puestos de fruta irresistibles y varios locales muy variopintos donde comer al abrigo de las estrechas calles con personajes absolutamente genuinos, pero nada de lo que a mí me podía interesar y nada de lo que me conquista el corazón.

De paseo por mi cocina os descubre los mercados de Sicilia.

Mercado Vucciria de Palermo

Continúe mi camino con paso ligero y sin dejarme llevar por la desolación que me había provocado la Vucciria. Mi próximo destino me esperaba: El Mercato Ballaró. Aquí mi corazón sí empezó de nuevo a palpitar con intensidad. La combinación y la integración de las figuras locales con los extranjeros, sobre todo africanos, te deja en estado de shock. Es sin ninguna duda el mercado más grande de Palermo y perderse entre todos los puestos existentes es la mejor opción. Se puede encontrar de todo sin ningún orden ni concierto y los oriundos de la ciudad lo practican a diario. Os gustará su mixtura y su color. Simplemente, dejaros llevar.

Los mercados invitan a descubrirlos.

Pepperoncino del Mercado de Ballaró de Palermo

Encontraréis especias de todo tipo.

Venta de todo tipo de especias

 

Cefalú y Monreale

Dos sitios que no os debéis dejar en el camino si viajáis a Sicilia y de los que ya os hablaré más adelante. Sin embargo, en nuestra visita a los mercados sicilianos he querido citarlos también porque nos ofrecen otra alternativa a las plazas de toda la vida y que hacen que su visita sea aún más recomendable y pintoresca. En la maravilla de pueblo marinero que es Cefalú, os encontraréis con motocarros detenidos en las calles que se convierten en tiendas improvisadas de fruta y verdura fresca. Charlar un rato con el vendedor y comprar algo de fruta para el recorrido es una buena manera de contribuir con el comercio local y, de paso, disfrutar de un bello y buen manjar.

La venta itinerante de fruta y verdura es típica en Sicilia.

Todo vale a la hora de vender lo mejor de la tierra en Sicilia

En Monreale me llamaron mucho la atención las tiendas y puestos en las calles. Tienen frutas y verduras que no había visto en mi vida y que me quise traer a casa para decorar la cocina porque me parecieron fascinantes. Es obvio que viven por y para lo que cultivan. La frescura y el sabor de sus productos son sencillamente prodigiosos.

Verduras y frutas para decorar la cocina.

Colores extraordinarios para decorar la cocina


Siracusa

Conmovedora. Así lo sentí, así trataré de transmitirlo. El centro histórico de Siracusa te absorbe, te hace sentir muy pequeñito y convierte este viaje realmente en estremecedor. Ortigia es una isla anexa, es el centro histórico de Siracusa y un lugar donde abandonarte te lleva a otra dimensión. El antiguo Mercato de Ortigia me cautivó. No es especialmente grande, ni distinto a otros, pero sí que tiene algo especial, como la ciudad. Algo que te atrae y que te invita a quedarte contemplando, a soñar con los platos que vas a elaborar y a sentarte en cualquier esquina a comer un cucurucho de fritura fresca mientras te recorre un bienestar auténtico por el cuerpo. Es un mercado coqueto que se sitúa en todo el contorno de lo que fue la antigua plaza de abastos de la ciudad. Tiene algo diferente y merece mucho la pena comprar allí el concentrado de pomodoro para hacer tu propia salsa de tomate o algún queso de la tierra siciliana. Disfruté, sí. Me apasioné y me enriquecí en esta ciudad. De lo más recomendable.

Los quesos sicilianos.

Los quesos sicilianos del Mercado de Ortigia

Puestos de comida en la calle.

El tomate seco es muy típico en Italia.

La fritura de pescado fresco y el concentrado de pomodoro para la salsa

 

Catania

Si os soy muy sincera, Catania me sobro absolutamente en este viaje en cuanto a visita cultural de la ciudad. Pero sí que es cierto que en la ruta de los mercados de Sicilia no os podéis perder el apabullante mercado La Pescheria. Es de los que te deja sin palabras y el que mejor describe la ciudad con la que convive. En pleno centro histórico te recibe la Fontana dell´Amenano, que te cubre lo que detrás se esconde. Cuando dejas en el camino la fuente, el espectáculo es brutal. Es la mayor y mejor lonja de pescado que he visto en mucho tiempo. El agua que echan los vendedores continuamente al pescado recorre la calle y los gritos te atormentan desde que entras hasta que sales. Es una maravillosa locura en la que nada tiene sentido, pero en el que encontrarás una variedad de pescados, mariscos y crustáceos que te harán desear como nunca sentarte a la mesa y disfrutar de lo mucho y bueno que hay en el Mediterráneo. No dejéis de recorrer los aledaños, pues en ellos encontraréis también todo tipo de frutas y verduras frescas, quesos y especias, carnes y muchas delicias más para degustar y saborear.

Los bellos mercados de Sicilia.

Innumerables puestos de venta de pescado en La Pescheria

Puesto de venta de quesos en Sicilia.

Los aledaños de La Pescheria están llenos de comida típica siciliana


Taormina

Me enamoró Taormina. Me conquistó desde que puse el primer pie al bajarme del coche. Recorrí sus calles con una lentitud especial, como queriendo saborear a cada paso todo lo que me ofrecía, como deseando que no se acabase nunca ese momento, como si quisiese detener el tiempo. Ambicioné no perderme nada y creo que nada me perdí. Maravillada entré, exhausta salí por tanta belleza. No os hablaré aquí de un mercado como tal, pero sí que encontré allí muchos de los productos que finalmente compré para traerme de vuelta a España y cocinar con ellos para vosotros, para nosotros. Los puestos son de ensueño y quieres llevarte todo. Desde el orégano fresco, a los pomodoros, el pepperoncino, la pasta, las frutas confitadas y las frescas. Las especias, las alcaparras frescas, las salsas y los quesos. De todo en Taormina y todo presentado con un gusto y una delicadeza insuperable.

La intensidad de los colores de la fruta es maravillosa.

Los puestos de comida de Taormina, insuperables

Ha sido un viaje a Sicilia fresco, inspirador, cautivador, de mezcla, de riqueza, de sabores, de experiencia y de muchos colores. De cultura mediterránea, grandeza de la tierra que se cultiva y del mar que la abriga. Ha sido un recorrido por los mercados de la isla italiana muy aconsejable y que no defraudará a todos los amantes de la buena cocina, a los foodies y a los que no lo son. Ha sido una pericia enriquecedora y que nos llevará a descubrir juntos la cocina típica italiana.

Productos sicilianos listos para preparar un rico plato de pasta.

Todos los productos preparados para nuestra primera receta italiana

¿Conocéis Sicilia? ¿Os gustan los mercados? No os podéis perder esta maravillosa isla. ¿Me acompañas?